El crecimiento tumoral o la proliferación de células tumorales tiene las siguientes características:
Acelerado por un aumento de la división celular que hace que las células tumorales se encuentran en continuo ciclo celular con un exceso de proliferación celular.
Descontrolado, debido a que no se deja influir por los factores de crecimiento ni otros estímulos externos.
Hay estudios recientes (Antonio Brú) que indican que el crecimiento tumoral se puede controlar con factores externos. Esta nueva teoría explica que la dinámica del crecimiento tumoral no es exponencial, como se pensaba hasta ahora, sino lineal.
En los primeros comienzos de la división, esta es claramente exponencial, pero una vez constituido el tumor en sí mismo la dinámica cambia, pasando a ser lineal. Esto es debido a que las células necesitan espacio para crecer; si el tumor tiene un cierto tamaño las células cancerígenas interiores sufren presión por parte de las células que las rodean, disminuyendo su velocidad de crecimiento. Por ello, sólo las células exteriores son las que crecen descontroladamente, manteniéndose una dinámica de crecimiento general lineal.
Se ha experimentado in vitro con tumores, poniéndolos en diversos líquidos (gelatinas, centrifugados, etc.), y se ha comprobado que el tumor en un principio crece exponencialmente, pero luego crece de forma lineal, pero a diferentes velocidades de crecimiento según el medio exterior en el que se encuentra el tumor.
miércoles, 25 de febrero de 2009
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